Calaveras de Compañeros de CUGMO
Por Erasmo Salgado
Calaveras de Compañeros de CUGMO
Por Erasmo Salgado
Calavera a: FEDERICO BAUTISTA ‘El Chapo’ de la comunidad de Santiago Temixco
‘El Chapo’ a simple vista
parecía ser en vida
un gallo de raza fina
como galán y gavilán
coqueteaba sin reservas
con pollitas y gallinas
los que lo conocían decían
que en su andar
por los restaurantes de Chicago
nunca terminó agotado
le sobraba jiribilla
para divertirse a diario
al estilo Pancho Villa
con una que otra
desbalagada calaca
en cada orilla
no le importaba si era
mexicana, güera
morena o flaca
lo que más le interesaba
era el ambiente
para estar sin escusas
de cuerpo presente
por eso hoy
sus amigos lo vemos
eternamente tranquilo
con los clientes nomas
pelando los dientes.
Calavera a: AURELIA Y CLEMENTE HERNÁNDEZ de la comunidad de los Manantiales
Eran dos seres humanos
perdidos en el tiempo
siempre juntos
exhibir sus felices
y gratos momentos
los golpes de la vida
nunca les causaron
heridas ni dolor
solamente amor
para ellos la venganza
nunca fue buena
porque mata el alma
y poco a poco la envenena
por eso hoy
están en el cielo
recibiendo a los paisanos
acompañados de san Pedro.
Calavera a: YESENIA Y LUIS de la comunidad de Sasamulco y Temaxcalapa
Cargaban un gran peso
sobre su pecho
alma y corazón
de construir el camino
cercano al cielo
allá en su querido
y amado pueblo
pero una mujer
casi invisible
disfrazada de catrina
que parecía ser
educada y dama fina
les hizo una mala jugada
alebrestando a la jauría
a plena luz del día
la buena intención
parecía ser de cajón
lamentablemente
por caprichos del destino
se esfumó fácilmente
por los aires sin razón
dejando profundas grietas
muy dentro del corazón.
Calavera a: ANTONIO MORALES ‘COCHO’ Y PETRA su esposa de la comunidad de Taxco el Viejo y Puebla
‘Cocho’ y Petra
en este planeta
eran dos almas inquietas
divertidas y coquetas
nunca perdieron la fe
pasión y la alegría
para entregar su amor
en horas plenas
de las noches y los días
rompieron todas
las cadenas del aroma
a la tristeza y al dolor
por palabras de humor
solo pensaban
vivir la libertad
de darle vuelo al duelo
en la tranquilidad de su hogar
hasta agotar la respiración
de toda su humanidad
que les sonaba simplemente
a romántica canción
cosecharon dos muñecas
de carne y hueso al azar
porque el tiempo
no les alcanzó para más
hasta que un día
los sorprendió en su rutina
la misteriosa calaca
muy activos y jariosos
en una florida hamaca
estaban frente a frente
como si fueran
dos fogosos adolescentes.